El Pleno del Senado de la República aprobó por unanimidad, con 121 votos a favor en lo general, la reforma que establece la reducción progresiva de la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas en México, un cambio estructural en la legislación laboral que se implementará de manera gradual entre 2027 y 2030 y que impactará directamente a 13.5 millones de trabajadores formales.
La modificación a la Ley Federal del Trabajo representa uno de los ajustes más relevantes en materia de derechos laborales de las últimas décadas, al redefinir la duración máxima de la jornada ordinaria y abrir un nuevo debate sobre productividad, competitividad, horas extra y descanso obligatorio.
De acuerdo con el dictamen avalado, la reducción de horas no será inmediata, sino que se aplicará de forma progresiva a partir de 2027, con el objetivo de permitir a las empresas -principalmente micro, pequeñas y medianas- adaptar sus esquemas operativos, cargas laborales y estructuras de costos.
El calendario de implementación contempla ajustes anuales hasta consolidar las 40 horas semanales en 2030.
Morena y sus aliados defendieron el carácter gradual como un mecanismo de transición ordenada que busca evitar impactos abruptos en el mercado laboral y en la dinámica productiva del país.
Aunque la votación fue unánime en lo general, el debate en tribuna evidenció diferencias de fondo entre las bancadas. Legisladores de Morena y aliados calificaron la reforma como “histórica” y “un paso firme hacia la dignificación del trabajo”, al considerar que la reducción de la jornada laboral fortalecerá la calidad de vida, el bienestar físico y mental, así como la conciliación entre vida laboral y familiar.
Desde la oposición -PAN, PRI y Movimiento Ciudadano- se reconoció el avance, pero se cuestionó la falta de una aplicación más acelerada. Los senadores opositores reprocharon que la mayoría legislativa no aceptara acortar los plazos para concretar la jornada de 40 horas en menor tiempo ni incluir la garantía explícita de dos días de descanso obligatorio por cada cinco trabajados.
Además, advirtieron que la ampliación del límite de horas extra -de 9 a 12 horas semanales- podría derivar en prácticas de sobreexplotación laboral si no existe una supervisión efectiva por parte de la autoridad laboral. Impacto en el mercado laboral y la productividad.
