El Senado de la República dio un paso decisivo en la reforma de nacionalidad única para quienes aspiren a la Presidencia, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Con 86 votos a favor, 42 en contra y ninguna abstención, Morena y sus aliados lograron la mayoría calificada y aprobaron las modificaciones a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución.
La propuesta, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, establece que quienes busquen estos cargos deberán ser mexicanos por nacimiento y, si poseen otra nacionalidad, deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatura. Además, durante el ejercicio del cargo no podrán adquirir otra nacionalidad ni utilizar documentos de identidad extranjeros.
El argumento del Gobierno es directo: el interés nacional debe estar por encima de cualquier otro interés extranjero. Sheinbaum planteó la reforma precisamente bajo el principio de soberanía nacional.
La oposición, integrada por PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, votó en contra y ha cuestionado la medida por considerar que puede afectar a mexicanos con doble nacionalidad.
Ahora viene otro paso: al tratarse de una reforma constitucional, deberá continuar el proceso correspondiente antes de entrar plenamente en vigor.
¿Tú qué opinas? ¿Debe quien gobierne México tener exclusivamente nacionalidad mexicana?
