El exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, abandonó este viernes el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial (Ceferepsi) número 16, en Morelos, y fue trasladado a un domicilio en el Estado de México, donde permanecerá en prisión domiciliaria con monitoreo mediante brazalete electrónico, en el marco del proceso federal que enfrenta por presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Tras casi nueve años de reclusión, Roberto Borge dejó el penal federal Ceferepsi 16. La medida se hizo efectiva luego de que se eliminara el impedimento legal que impedía ejecutar la resolución emitida en 2023.
El exgobernador cumplirá arresto domiciliario bajo vigilancia permanente mediante un brazalete electrónico. Las autoridades federales evaluarán de forma continua el cumplimiento de las condiciones impuestas por el juez.
Aunque quedó en libertad del penal, Borge no fue exonerado; el proceso por presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero) continúa abierto y la acusación federal se mantiene vigente.
Las autoridades encargadas del caso supervisarán el domicilio autorizado y el funcionamiento del dispositivo de monitoreo para garantizar que se respeten las medidas cautelares dictadas por el juzgado.
El desenlace del caso dependerá de las resoluciones que emitan los tribunales en los próximos meses; mientras tanto, el proceso continuará su curso bajo las condiciones establecidas por la autoridad judicial.
Contexto breve
El caso de Roberto Borge es uno de los expedientes de corrupción más relevantes registrados en Quintana Roo en la última década. La decisión de otorgarle prisión domiciliaria representa un nuevo capítulo en un proceso que ha tenido diversas etapas y resoluciones desde 2023.
La puesta en domicilio con brazalete electrónico marca la continuidad del proceso penal sin que, por ahora, exista una resolución definitiva sobre la culpabilidad o inocencia del exgobernador. Las autoridades federales continuarán con las diligencias y audiencias correspondientes.
